martes, 13 de noviembre de 2012

Articulo Periodistico


Huracanados vientos ocasionaron terror entre los tripulantes del barco Humber.
Una terrible tempestad
En el día de ayer, el barco Humber y su tripulación fue sorprendido por una terrible tempestad. El navío fue rescatado sin lamentar ningún muerto.

Durante el transcurso del día de ayer, el navío Humber  que zarpaba del puerto de España con destino a Londres, se hundió en los profundos mares debido a una terrible tempestad.
A poco de zarpar, las olas se elevaban de manera espantosa debido a los fuertes vientos que soplaban a más de 120 Km por hora. Según los testimonios de la tripulación, el capitán murmuraba para sí mismo: “Señor ten piedad de nosotros, es el fin, estamos perdidos”.
El Humber pudo comunicarse con el barco que había zarpado delante de ellos, y enviaron un bote de rescate. Después de varias maniobras peligrosas y según el timonel del barco “por puro azar” lograron rescatar a la totalidad de la tripulación sin lamentar ninguna pérdida.
A poco del rescate, el barco “se fue a pique” en  las profundidades del océano. Los náufragos fueron recibidos por sus familiares con gran entusiasmo, en el popular puerto de Londres.



El Humber partiendo del puerto de España antes de la terrible tempestad.














Diario Página 13/Lunes 2 de septiembre de 1651.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Los cuatro mensajeros


Luego de darse cuenta, de que Fantasía estaba casi perdida, los cuatro mensajeros salieron a dar una vuelta por el bosque de Haule. Cuando volvían,  sintieron cómo las luces se apagaban y volvían a encenderse en un destello. Los mensajeros creyeron que Fantasía había desaparecido por culpa de la nada, pero no fue así. Era el hermano malvado de Blubb: Bulbb. Este hermano era un fuego fatuo color azul claro, que llevaba una gran capa color rojo intenso y un escudo dorado. El fuego fatuo azul era muy poderoso, aún más poderoso que su hermano, y era Bulbb el que había apagado y encendido las luces.
— ¿Qué quieres, Bulbb?—preguntó Blubb.
—A ti y a tus amiguitos.
—Eso es imposible. Si nosotros somos cuatro y tú, uno solo—exclamó el comerrocas.
— ¿Estás seguro?—dijo el fuego fatuo azul con una risa tenebrosa.
En ese mismo momento miles de tropas salieron de los árboles y plantas y se llevaron a los cuatro amigos a la guarida de Bulbb, a las afueras de Fantasía. El fuego fatuo malvado era un aliado de la nada, pero por suerte para los mensajeros, la nada y su aliado  no lo necesitaban.
—Los dejaré salir solo con una condición—exclamo el fuego fatuo—Que mi hermano peleé conmigo en una batalla a vida o muerte.
—Trato hecho— dijo Blubb.
Los dos hermanos se enfrentaron en una batalla a muerte, feroz y agresiva. Mientras tanto, los otros tres mensajeros empezaron a hablar:
— ¿Qué haremos?—preguntó el comerrocas.
—¡¡HuyHuy!! —respondió el silfo nocturno.
Pero antes de poder decir otra palabra, el diminutense ya los había liberado de sus celdas para ayudar a Blubb a matar a su hermano. Sin embargo, el mensajero no se los permitió  ya que deseaba vencer a su hermano por si mismo. La batalla continuó y luego de  media hora de intensa pelea,  la contienda terminó. Blubb había ganado y su malvado hermano había muerto. Los cuatro mensajeros volvieron orgullosos por la victoria de su amigo, sin embargo, el bosque de Haule ya no era el mismo. Fantasía no era lo mismo, ellos eran diferentes, todo había cambiado tanto de nombre como de apariencia.
 Pero eso es parte de otra historia…